17/6/20

El término Síndrome Postpoliomielitis o SPP es el más comúnmente aceptado para describir los signos y los síntomas neuromusculares




El término Síndrome Postpoliomielitis o SPP es el más comúnmente aceptado para describir los signos y los síntomas neuromusculares que son desarrollados años después de haber padecido de poliomielitis paralítica aguda. Existen otros términos usados para describir esta condición, pero no se ajustan a la descripción de los signos y síntomas múltiples de esta enfermedad. Estos son:

•   Atrofia Muscular Progresiva Postpoliomielitis o AMPP. Este término es considerado para clasificar los casos en los cuales hay una pérdida de fuerza muscular provocada por una nueva atrofia muscular que deben ser objetivados con exámenes en serie. Sin embargo, la destreza para calificar estos cambios individuales respecto a la fuerza muscular es muy limitada ya que el deterioro es muy lento y requiere de seguimiento a largo plazo. Además que limita los síntomas a la debilidad y atrofia muscular ignorando los demás signos y síntomas del paciente con SPP.

•   Disfunción muscular Postpoliomielitis o DMPP. Fue en la Europa central donde se definió este término, en una reunión de enfermedades neuromusculares en 1994. es referido a signos locales de disfunción muscular como una nueva o aumentada debilidad y/o fatiga muscular. La base para esta clasificación es que dentro de un mismo individuo uno o más de sus músculos son sintomáticos mientras que otros no lo son. Como el término anterior no abarca toda la gama de signos y síntomas que presenta un paciente con SPP.

•  Efectos tardíos de la poliomielitis y secuelas de inicio tardío de la poliomielitis. Estos dos términos son aun más inespecíficos ya que están referidos a los muchos y nuevos síntomas que pueden presentar los pacientes que sufrieron de poliomielitis paralítica. Estos síntomas implican desde la disfunción de las unidades motoras hasta condiciones medicas secundarias relacionadas con las secuelas de poliomielitis como puede ser, la neuropatía por compresión, las artritis degenerativas por sobre uso y la hipoplasia y /o deformidad de las articulaciones (artrosis) después de muchos años de sobre cargas compensatorias.

Por tanto, ninguno de estos términos debe usarse como sinónimo de Síndrome Postpoliomielitis. Por esta razón llamamos a estas dos entidades patológicas por sus nombres médicos y nos referimos en todo el escrito como poliomielitis y síndrome postpoliomielitis.

El síndrome postpoliomielitis puede ser definido como un conjunto de signos y síntomas que incluyen en primera instancia, la debilidad y fatiga (generalizada y muscular) nueva atrofia muscular y dolor, de hecho y por lo general son los primeros que aparecen. Las estadísticas respecto a la frecuencia de esta enfermedad son muy variables y por lo tanto muy poco confiables ya que los estudios que se han hecho al respecto han carecido de numero de pacientes adecuados y suficientes, seguimiento prolongado y trabajos incompletos o aislados, además de que los casos reales de poliomielitis no fueron llevados con exactitud en el tiempo de las epidemias debido a la estigmatización y el temor a la enfermedad. Estas circunstancias podrían ser motivo de reportes moderados o subvaluados, muy seguramente poco reales.
Los criterios generalmente aceptados para hacer el diagnostico de SPP, siempre deberá ser clínico y por exclusión, ya que no existe un estudio especifico de laboratorio que lo diagnostique, son los siguientes.

1. Una historia clínica de poliomielitis paralítica aguda con pérdida de neuronas motoras, confirmada por el examen clínico y neurológico.
2. Un periodo de recuperación seguido de un intervalo de estabilidad neurológica.
3. Inicio lento o brusco y gradual de una nueva debilidad muscular y/o fatiga (disminución de la resistencia), atrofia muscular y fatiga generalizada.
4. La exclusión medica, ortopédica y neurológica de otras enfermedades que puedan presentar los mismos síntomas

Es curioso que algunos científicos hablen del síndrome postpoliomielitis en pacientes que sufrieron de poliomielitis no paralítica, hecho por demás contradictorio ya que no se ajusta a los criterios establecidos y aceptados, sobre todo en los puntos uno y dos, además si no se llevó adecuadamente la estadística de los casos paralíticos, mucho menos la de los no paralíticos. Es importante hacer notar que una cosa es tolerar la infección por el virus de la poliomielitis y otra muy diferente sufrir la enfermedad producida por el virus, la poliomielitis paralítica aguda.


La Discapacidad Solo Marca UNA Diferencia

Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos. 
No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar. 
Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro. Copy Right

6/5/20

La polio, origen de esta enfermedad infecciosa que castiga sin piedad a los más pequeños
























  • La polio o poliomielitis es una enfermedad infecciosa histórica para la que existe vacuna, pero sigue existiendo en países con pocos medios

  • La poliomielitis en España incidió de forma dramática entre 1950 y 1963 y provocó 2.000 muertes.

  • La vacunación masiva y gratuita llegó a España en 1964 pero ahora en Europa resurge.

La polio o poliomielitis es una de esas enfermedades históricas que permanecen en nuestro imaginario colectivo y que nos suenan a cosa del pasado. Sin embargo, la realidad es otra: a pesar de que esta enfermedad infecciosa ha desaparecido en la gran mayoría de países de todo el mundo (incluida España, gracias a la inclusión de su vacuna en la lista de las vacunas básicas para niños), existen países en los que esta enfermedad, que afecta principalmente a niños menores de 5 años, sigue provocando muertes que serían fácilmente evitables si existieran los medios sanitarios necesarios. ¿Qué es la polio y cuál es el origen de esta enfermedad? ¿Qué se puede hacer para erradicarla?
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¿Qué es la polio o poliomielitis?

La poliomielitis o polio es una enfermedad altamente infecciosa provocada por el virus poliovirus que afecta normalmente a niños menores de cinco años. Se manifiesta de forma asintomática en la mayoría de los casos, pero cuando los síntomas aparecen puede producir discapacidades severas permanentes e incluso resultar mortífera. No existe cura para esta enfermedad, pero sí un sencillo remedio: la vacunación.
La poliomielitis en España incidió de forma dramática entre 1950 y 1963, y provocó graves discapacidades físicas en alrededor de 12.000 niños, causando además alrededor de 2.000 muertes. Para las víctimas y sus familiares, estas cifras resultan aún más dolorosas si se tiene en cuenta que en aquel momento ya existía una vacuna para erradicar el virus, pero ésta no se había administrado de forma generalizada a la población y solo una parte de los españoles fueron vacunados. De hecho, existe una gran polémica en torno a los criterios del régimen franquista a la hora de realizar campañas de vacunación para ciertos grupos de población. 
La vacunación masiva y gratuita llegó a España en 1964, una década después de que la vacuna fuera descubierta en Estados Unidos por Jonas Salk, y en un momento en que la enfermedad ya había causado grandes estragos en España. De hecho, la 'Asociación de Afectados de Polio y Síndrome Postpolio’ en España presentó una denuncia contra el Estado en 2005 por negligencia. Sin embargo, se archivó el caso por falta de identificación de los posibles culpables. 
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Actualmente la enfermedad solo existe en Afganistán, Nigeria y Pakistán, donde siguen produciéndose brotes. Tal y como asegura Rotary Internacional, organización que lucha par la erradicación de la polio en todo el mundo, “a menos que erradiquemos la polio, en un plazo de diez años podrían llegar a registrarse 200.000 casos anuales en todo el mundo". Así, aunque la enfermedad solo es endémica en tres países, "salvo que vacunemos a todos los niños, ninguno estará a salvo del virus”. Tanto en Pakistán como en Afganistán, el número de casos se ha incrementado durante 2019 con respecto a años anteriores. 

¿Cuál es el origen de la polio?

La realidad es que se desconoce el origen de la polio y el camino que siguió su propagación, aunque sí se pueden documentar los primeros casos a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Los principales afectados fueron niños y niñas de grandes ciudades industriales, propagándose a través del agua, por vía oral... y teniendo especial incidencia durante el verano.
El médico inglés Michael Underwood describió por primera vez la enfermedad en 1789, y en 1840 el ortopedista alemán Jacob von Heine la individualizó clínicamente. En cuanto a las epidemias, comenzaron a producirse a finales del siglo XIX, comenzando por los países escandinavos y Estados Unidos.
En 1905, el médico sueco Ivar Wickman sugirió que la polio era una enfermedad contagiosa que se transmitía de persona a persona y que podía estar presente en personas que no mostraran síntomas; y para 1908 dos médicos vieneses, Karl Landsteiner y Erwin Popper, anunciaron que la polio era una enfermedad causada por un virus. 
La lucha contra esta enfermedad llevó a la invención de aparatos como el ‘pulmón de acero’, de Philip Drinker y Louis Agassiz Shaw Jr., un respirador artificial para pacientes de polio, en 1929. No fue hasta 1955 que se confirmó la existencia de una vacuna “segura y efectiva”, deseada por el doctor Jonas Salk en Estados Unidos. 

¿Qué podemos hacer para erradicar la poliomielitis en el mundo?

El remedio para erradicar la polio es claro: la vacunación generalizada de la población. Aunque actualmente tan solo existen tres países en los que siga produciéndose esta enfermedad, es necesaria la vacunación de todos los niños para que ésta desaparezca completamente. Por eso existen distintas asociaciones que dedican recursos a campañas de vacunación en estos países, como es el caso de 'Rotary Internacional’, que forma parte de la 'Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis’, junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y los 'Centros para el Control y Prevención de Enfermedades'.
Se trata, tal y como asegura la OMS, de "la mayor alianza publicoprivada en pro de la salud, que ha logrado reducir en un 99 % el número de casos de poliomielitis".
La propia OMS recuerda que “en la actualidad solo sigue habiendo poliomielitisen las comunidades más pobres y marginadas, donde acecha a los niños más vulnerables". Así, el objetivo de la Iniciativa es hacer llegar a todos los niños la vacuna antipoliomielítica y ofrecer a las generaciones futuras un mundo sin poliomielitis.
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18/4/20

Fibromialgia, vivir en un agotamiento constante






La fibromialgia es una enfermedad de origen desconocido que tiene una gran cantidad de síntomas, dolor en todo el cuerpo, rigidez, problemas cognitivos (dificultad con el pensamiento, concentración y memoria), depresión, dolores de cabeza, síndrome del intestino irritable…, y entre todos los síntomas destaca la fatiga.

La fatiga asociada a la fibromialgia es un estado de fatiga continuo que reduce la energía y la capacidad mental del paciente. En muchos casos esta fatiga llega a ser aún más incapacitante que el dolor. Es una fatiga abrumadora que hace sentir una gran pesadez y debilidad, también hace que sea más difícil pensar con claridad y contribuye a la falta de memoria y los olvidos. Los pacientes se quejan de sufrirla durante periodos muy largos.

El dolor es el síntoma más importante de la fibromialgia seguido por la fatiga. Cuando se padece dolor, sufrir además una fatiga intensa lo hace mucho más difícil de soportar y lo aumenta. La fatiga también tiene un gran impacto en las emociones y está muy relacionada con el bajo estado de ánimo y la depresión.

La fatiga asociada con la fibromialgia es muy parecida a la que se padece cuando se tiene síndrome de fatiga crónica, de hecho muchas personas con fibromialgia padecen SFC, según una estimación de la Arthritis Foundation, entre el 50 y el 70 por ciento de las personas con fibromialgia también cumplen con los criterios para el síndrome de fatiga crónica.

¿Por que es tan grande la fatiga?

La fibromialgia en si misma y el SFC son causantes de fatiga aunque otros factores asociados como la ansiedad, el estrés y la medicación la agravan.

Razones de una fatiga tan grande
Trastornos del sueño: la falta de sueño de calidad es una de las causas. Los problemas de sueño son comunes en la fibromialgia, sueño de poca calidad no reparador e insomnio hacen que el paciente despierte ya cansado y fatigado y esto se va agravando con el transcurso del día acumulando aún más fatiga.

Disfunción mitocondrial: la fatiga es un síntoma característico de la disfunción mitocondrial. Las mitocondrias convierten los nutrientes y el oxígeno en energía dentro de nuestras células. En la fibromialgia se ha demostrado que las mitocondrias de muchas células del cuerpo están dañadas y no aportan los suficientes nutrientes para dar energía a nuestro organismo.

Estrés: el estrés causa fatiga y cuando el estrés es crónico puede ser uno de los factores que contribuyen al desarrollo de la fibromialgia. Las personas con fibromialgia cuentan que el estrés hace que se desencadenen brotes muy rápidamente. El estrés cuando es crónico es también un precursor de la ansiedad y la depresión.

Ansiedad o depresión: la ansiedad y la depresión pueden hacer que se sienta cansancio y agotamiento, las personas con depresión tienen 4 veces más probabilidades de experimentar fatiga y las personas con fatiga tienen 3 veces más probabilidades de tener depresión. Las personas que padecen fibromialgia son propensas a la ansiedad y la depresión, es un círculo vicioso que puede ser difícil de romper.

Mala nutrición: los expertos dicen que una mala nutrición es causa de la fatiga en general. Hay varias deficiencias nutricionales relacionadas con la fibromialgia, por lo que es muy importante tener una buena alimentación, sana y natural.

Medicamentos: hay muchos medicamentos tanto recetados como de venta libre que pueden causar fatiga y cansancio. Los medicamentos contra la ansiedad, antidepresivos, medicamentos para la presión arterial alta y estatinas para el colesterol alto causan fatiga y cansancio en los pacientes que los toman y cuantos más medicamentos tome mñas cansancio notará. 

Modos de combatir la fatiga con fibromialgia.

La fatiga relacionada con la fibromialgia no es fácil de tratar. En días buenos, la fatiga puede ser tolerable. Sin embargo, en los días malos, las actividades ordinarias parecen prácticamente imposibles.


Consejos para ayudar a sobrellevar la fatiga:

Dosifique su energía: haga descansos y mantenga su propio ritmo. Incluso si tiene un buen día y se encuentra pleno de energía no intente hacer demasiado, eso solo le provocará una crisis y volver atrás. Póngase horarios simples y manténgalos. Aprenda cuales son sus límites y descanse cuando lo necesite. 

Haga ejercicio: aunque la idea de hacer ejercicio le parezca abrumadora, la falta de el hará que sus músculos estén rígidos y dolorosos. Haga ejercicios suaves y siga su propio ritmo, no se fuerce, pero no deje de moverse.

Coma bien: una dieta sana y equilibrada es lo mejor para su bienestar general. Evite los alimentos azucarados, fritos y procesados, son los más fáciles de preparar y apetecibles, pero también son los que más daño nos causan. Cocinar puede ser un ejercicio que le haga sentir agotamiento, aproveche los días en que mejor se encuentre para preparar sus comidas y manténgalas congeladas. 

Evite el estrés: la fibromialgia puede ser estresante y el estrés provoca cansancio. Aprender a manejar y controlar su estrés le hará conservar su energía. La meditación, el yoga, la respiración profunda o la música relajante son técnicas que le ayudarán con el manejo del estrés.

Cuide su sueño: los trastornos del sueño son muy comunes en la fibromialgia. No disfrutar un sueño de calidad provoca fatiga y dolor, además empeora los síntomas de la fibromialgia. Para algunos investigadores el insomnio y el mal sueño es el síntoma más importante a tratar en los pacientes de fibromialgia. 

Hable con su médico: confíe en el, su médico de familia le conoce y tiene su historial, sabe que medicamentos le pueden hacer mal, sus alergias, etc., si nota más cansancio o se siente peor después de comenzar un nuevo medicamento, hable con su médico para que le recete una alternativa o cambiar la dosis. Consulte con el si piensa tomar algún tratamiento natural a base de hierbas o productos naturales, el le guiará y le puede decir que es lo más recomendable para su caso particular.

Tome suplementos energéticos: hay suplementos que ayudan a su cuerpo a producir más energía, a reducir el dolor y a mejorar otros síntomas, por ejemplo la coenzima Q10 (CoQ10), D-ribosa, magnesio y vitamina B. Es importante tener en cuenta que los suplementos pueden hacer mal si no se toma la dosis adecuada y pueden interferir con algún medicamento o enfermedad de otro tipo. Consulte a su médico o farmacéutico o busque un buen naturópata para asegurarse de que sean seguros para usted.


conclusión

La fatiga relacionada con la fibromialgia puede ser uno de los peores síntomas. Es física y emocionalmente agotador padecerla. En los días malos, apenas puede levantarse de la cama. El agotamiento es constante. No puede concentrarse, recordar cosas o mantenerse enfocado.

La Discapacidad Solo Marca UNA Diferencia

8/4/20

López-Gatell estima en 26 mil 519 los casos de COVID-19 en México



La Secretaría de Salud del Gobierno de México presentó este miércoles una estimación de los casos de COVID-19 en México.
Durante la conferencia de prensa diaria sobre la situación del nuevo coronavirus en el país, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell expuso que los casos estimados de la enfermedad ascenderían a 26 mil 519, mientras que el número de confirmados se sitúa en 3 mil 181.

Estimación de la evolución del COVID-19 en México. Foto de Ssa
Hasta las 13:00 h de este 8 de abril, en México hay 3 mil 181 casos confirmados de nuevo coronavirus, no obstante, el subsecretario expuso que “de lo que se ve, la pandemia es ocho veces más grande”.
El dato de los 26 mil casos estimados se consiguió a través de vigilancia centinela, que incluye 375 Unidades de Salud Monitoras de Enfermedad Respiratoria (USMER).
Estos métodos nos permiten decir con razonable certidumbre, ahí están (los casos)”, señaló López-Gatell.

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21/3/20

Fibromialgia y coronavirus (COVID-19): precauciones, consejos y conciencia





Si tiene fibromialgia y le preocupa el coronavirus (COVID-19). Luego hay algunas cosas que debes saber sobre la fibromialgia y coronavirus.

Visión general

El coronavirus es una familia de virus, que se caracteriza por síntomas que incluyen secreción nasal, dolor de garganta, fiebre y tos seca. Su enfermedad puede ser más grave para las personas mayores y las personas con un sistema inmunitario débil. Esta enfermedad también afecta a personas con otras afecciones médicas como asma, enfermedad cardíacadiabetes.
La fibromialgia es un trastorno caracterizado por dolor musculoesquelético con síntomas como dolor, fatiga, insomnio, problemas de memoria y estado de ánimo. Esta enfermedad es principalmente en mujeres. Debido a esta enfermedad, las personas no pueden realizar sus tareas diarias de rutina, y algunas personas a menudo no pueden trabajar en absoluto.
En un supuesto básico, las personas con fibromialgia pueden contraer coronavirus, y puede ser mortal. Asumiendo que la fibromialgia es solo un síndrome de fatiga crónica y el coronavirus es una familia de virus que enferma a las personas. Las personas con fibromialgia aún pueden combatir el coronavirus, porque a pesar de tener dolor musculoesquelético, su sistema inmunológico puede tener la capacidad suficiente para luchar contra los virus. Sin embargo, los médicos no han demostrado que esta teoría sea médicamente correcta.
Los médicos y científicos están tratando de hacer una cura para el coronavirus, al igual que para la fibromialgia. Las personas con fibromialgia no tienen una cura para su afección, lo que puede liberarlas por completo del dolor. Sin embargo, tienen un sistema de apoyo en el que mantienen su control de dieta y otros ejercicios. Lo que les da un poco de alivio del dolor.
Para el coronavirus, también puede tener un sistema de soporte, que le permitirá combatir el coronavirus.

Luchando con COVID-19

Una vez que el virus se propaga en su área, debe hacer lo siguiente:
  • Si se encuentra en un lugar con mucho tráfico o con mucha gente, debe cubrirse la nariz y la boca con la ayuda de una máscara.
  • Debe tomar regularmente zinc, vitamina A, no más de 8000 unidades al día y vitamina CD, y E, y saúco. (son todos en un producto ViraPro ™). Esto estimulará su sistema inmunológico. Y hay otro suplemento ProBoost ™ que ayuda a estimular el sistema inmunológico.
  • Como el virus se está propagando rápidamente, debe evitar de inmediato los lugares llenos de gente. Porque cualquiera podría tener el virus, y puede propagarse cuando está en el aire porque la persona infectada tose sin una máscara.
  • Mantenga la garganta húmeda, siga bebiendo agua cada 10 a 15 minutos.

El coronavirus pandémico y la fibromialgia son una fatiga crónica

Es un virus pandémico común.que se extiende casi por todo el mundo. Si vive en un área donde ya ha golpeado, debe tomar medidas de precaución para mantenerse a salvo. En cuanto a las personas con fibromialgia, el coronavirus puede contagiarte si no te cuidas. El virus puede afectar a cualquier persona, pero para las personas que ya tienen otras afecciones médicas, es fatal.
Pero en lo que respecta al supuesto, es posible que las personas con fibromialgia no tengan ningún efecto en su sistema inmunológico debido a su condición. Su sistema inmune es tan fuerte como un humano normal. Sin embargo, todavía estamos esperando que los investigadores y los médicos demuestren las teorías sobre la fibromialgia y el coronavirus. ya sea verdadero o incorrecto.  
De la comunidad de Chronicoid., le sugerimos que tome medidas de precaución y esté a salvo del brote de la pandemia COVID-19. Y tome los suplementos mencionados anteriormente para mantener su sistema inmunológico fuerte para combatir el virus.


La Discapacidad Solo Marca UNA Diferencia

Post Polio es

Post Polio es
Se puede decir de manera poco ortodoxa que el "Síndrome de Postpolio" es una reminiscencia del ataque de la poliomielitis paralítica ya que se manifiestan en muchos de los casos las lesiones reales que se sufrieron en esta enfermedad.

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